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Psicoanalysis, posmodernismo y cultura
No me considero a mí mismo ningún experto en el posmodernismo, ni tampoco en los estudios antropológicos, sociológicos e religiosos. En el mundo posmodernista, sin embargo, es necesario, además de eso, decir que tampoco me considero un experto en psicoanálisis, para evitar la de-construcción de la posibilidad de que me vea a mí mismo como una autoridad. Entonces, comencemos con esto: Yo no soy experto en nada. Quizás, algunos comentarios de los términos de nuestra discusión nos ayudarían. El posmodernismo es una región con fronteras difusas. Históricamente, la onda nació en las disciplinas de la arquitectura y la crítica literaria. La definición más útil, en mi opinión, es de Leary (1994): "Más generalmente, el posmodernismo se basa en la pretensión que los seres humanos llaman ‘el conocimiento objetivo’ se deriva solo por acuerdos sociales rendidos por el lenguaje. " En otros trabajos distintos autoridades sugieren que muchos movimientos sociales son posmodernistos, como el feminismo, el multi-culturalismo, y la moda, por ejemplo, la de Versace. Estos movimientos o disciplinas o modas, especialmente en departamentos académicos, han introducido algunas ideas que son esencialmente juicios de mérito moral, substituyendo por otros juicios de mérito moral. Otras fuentes de posmodernismo, sin embargo, surgen del trabajo científico. Los trabajos de Einstein (la teoría de relatividad), de Heisenberg (el principio de incertidumbre) y de Bohr (complementariedad), dicen muchos, han desaprobado las teorías clásicas de Newton y de otros físicos de las siglas dieciocho y diecinueve. Los mismos dicen que la observación es imposible como un fenómeno objetivo porque el observador siempre influye al objeto de la observación. Se ha puesto en ridículo las aplicaciones del posmodernismo en sujetos científicos han recibido la ridiculez (por ejemplo, "Sokol’s Hoax", 1996), pero, también, han recibido apoyo de otras áreas académicas. La aplicación al psicoanálisis también tiene fronteras difusas. Es grande e obvia la tentación de aplicar estas ideas posmodernistas a psicoanálisis es grande y clara. Los temas del psicoanálisis, como los temas de estudias posmodernistas, son relaciones entre personas, perspectivas subjetivas, la sabiduría y la realidad (Leary, p.435). Ya es una perogrullada que el analista contribuye al proceso de tratamiento no solo como un simple observador. "Las teorías de las relaciones objetas" es el nombre general de los movimientos psicoanalíticos más prominentes en décadas recientes en los Estados Unidos. Estas teorías dependen mucho del punto de vista posmodernista. Incluyo métodos de tratamiento que nacieron de las teorías de Melanie Klein, W.R.D. Fairburn, Winnicott y otros europeos; y, también, de los teóricos norteamericanos como H.S. Sullivan, Kohut, las "escuelas relacionales" (Mitchell and Greenberg, ) y la escuela "inter-subjetiva" (Atwood & Stolorow, ). Incluyo a todas estas teorías como "las teorías de relaciones objetas", porque todos ponen el objeto antes de la pulsión en la exposición razonada, y en el técnico clínico consideran la relación interpersonal entre la terapista y el paciente más importante que funciones mentales. Esta posición no está de acuerdo con la posición tradicional de Norteamérica en la cual la pulsión, y las defensas contra los afectos conectados con derivas de pulsiones, tienen la primera posición, y la relación entre el terapista y la paciente se entiende en el esquema de la transferencia. La transferencia, aquí, se entiende como el producto de la interacción de dos sistemas de funciones mentales. Todas estas teorías "nuevas", además, parecen más cerca al punto de vista posmodernista que la perspectiva tradicional norteamericana. Se dice frequentemente que estas teorías son correcciones de otras teorías, llamadas "clásicas", por el posmodernismo. Ha habido modificaciones grandes en los ejercicios de la profesión psicoanalítica norte americana en décadas recientes. Una causa muy importante de estos cambios es rebelión contra la idea del analista como analista autoritario, una idea que tiene alguna justificación. "Sin dudo", coma aprendimos en el instituto hace muchos anos, fuera de las clases, significaba "Sin dato". Es posible decir que estos cambios tienen su origen en las teorías mencionadas, pero, probablemente, es más realista decir que tanto las teorías y como los cambios en el ejercicio surgen de una causa común, o de varias causas comunes. El resultado, sin embargo, parece ser una técnica clínica más efectiva que antes. Mientras que los resultados clínicos, desde una distancia por lo menos, parecen tener beneficios, existen problemas, en teoría y en técnica, que surgen de esto cambios. Muchos de ellos provienen del no darse cuenta de que las ideas de la física teórica— Einstein, Bohr, Heisenberg— no se pueden transferir literalmente a otras situaciones, incluyendo la situación psicoanalítica. Como ideas, lat relatividad, la incertidumbre y la complementariedad conducen a nuevas maneras de pensar en la ciencia y en otros emprendimientos intelectuales. Pensar que teorías derivadas de los estudios de masas medidas en unidades de 10-19 to 10-39 miligramos moviendo a la velocidad de la luz perjudican los principios de la ingeniería de puentes es ridículo. Cuando estudian la velocidad de un automóvil en movimiento, el efecto del aparato observador— el radar— en el automóvil, no les importa a la policía, al juez, or a la cuenta bancaria del conductor. La aplicación de esta hipótesis de la física teórica a dos personas que están conversando es metafórica, nada más ni nada menos que eso. De hecho, otro principio de la ciencia física teórica, llamado el "principio de correspondencia" es: Cuando una nueva teoría tiene un conflicto parcial con otra teoría mas vieja y establecida, la nueve teoría sin embargo debe dar las misma predicciones que la vieja en áreas en las que la vieja se confirma con evidencia experimental (E.g., Holton, 1988, 1993, 1996). Si te tiras de un edificio alto, te aplastaras cuando llegues al piso. Esto tiene que ver con la autoridad de la gravedad, no la autoridad del profeso de física. Las preguntas que estos puntos de vista estimulan van a esto: ¿El psicoanálisis es un disciplino científico o no? ¿Si es un disciplino científico, es una forma de tratamiento? ¿Si psicoanálisis no es una forma de tratamiento y no es un disciplino científico, qué es psicoanálisis? ¿Dónde se ubica psicoanálisis en un esquema de categorías de sabiduría humana? He venido a Guadalajara para conocer mejor mis colegas mas bien, para gozar de la ciudad, para aprender más de las perspectivas de psicoanálisis, y para aprender más de la historia de psicoanálisis en Mexico. Los comentarios que siguen ahora pertenecen a la historia del psicoanálisis en los Estados Unidos y en Europea, que es lo que conozco. Sospecho, sin embargo, que direcciones similares o paralelas han existido y existen en otros lugares. Hasta ahora les he presentado a Ustedes las fuerzas y desarrollos que funcionan para desorganizar nuestra disciplina. ¿Dado que hay distintas culturas, cambios multifarios y preguntas difíciles, cómo podemos entender la posición y la naturaleza de psicoanálisis en el mundo contemporáneo? ¿De que manera nos faltan los instrumentos apropiados para responder a estas preguntas? El proposito de este trabajo es discutir respuestas posibles. En breve, la hipótesis es que nosotros hemos mantenido a la fe y hemos evitado la investigación científica en la época crucial después de la muerte de Freud. Nos falta un plantamiento verdaderamente científico. Jacobson (), Edelson () y otros han seZalado que la investigación científica generalmente ocurre en dos modos, nombrado "el contexto de descubrimiento" y "el contexto de justificación". Los significados son más o menos obvios. Descubrir es percibir una conexión, abarcar un "gestalt", formar una hipótesis o una teoría. Nosotros, los psicoanalistas, somos muy buenos para formar hipótesis e inventar teorías. Cuando trabajamos en nuestras oficinas, hacemos conexiones, discernimos significados y formamos conjeturas sobre el paciente en el diván o la silla, conjeturas sobre su desarrollo, sus afectos, su moda de relación, y de nuestras responsas. Quizás demasiado fácilmente, extendemos estas conjeturas, les asignamos un sentido de certitud, y creemos que hemos discernido una verdad de los seres humanos que es válida históricamente, ahora, y durante un futuro infinito. Si un autor favorito, una maestra o una figura de la historia de psicoanálisis ya ha dicho algo más o menos similar, sabemos que tenemos razón. Hay una oportunidad, o muchas oportunidades, para correcciones por el paciente y para cambios de la opinión. Pero, otra vez, demasiado fácilmente, nos olvidamos de las correcciones y le ofrecemos al mundo una nueva teoría de la esencia humana o de la naturaleza la técnica de psicoanálisis. El contexto de justificación ocasiona trabajo menos estimulante que el de descubrimiento, por lo menos en el proceso del trabajo. Su paralela clínica que nombramos aproximadamente"working through", es definitivamente distinta en práctica. El contexto de justificación depende de datos replicables, jueces múltiples, medidas, y análisis de los datos resultantes. Estos procesos son los en que muchos piensan cuando piensan en investigación formal. Pero el otro contexto —descubrimiento— necesariamente precede, acompaZa y sigue el contexto de justificación. El ejercicio clínico es muy distinto del contexto de justificación en muchos aspectos, los más importantes siendo que: un observador solo determina la hipótesis, conduce las observaciones, introduce los elementos de tratamiento, y valora el resultado. Del punto de vista de parámetros científicos, la teoría que tiene el psicoanalista no es importante. Otro par de parámetros común al trabajo clínico y al trabajo de investigación consiste en proceso y resultado. Por ahora, ambos tipos de trabajo psicoanalítico requieren ambos puntos de vista. Los significados de "proceso" y "resultado" también son más o menos obvios. En la literatura de psicoanálisis y en conversaciones entre psicoanalistas, la palabra "proceso" ocurre muy frecuentemente. Por otro lado, la palabra "resultado" ocurre infrecuentemente. Tendemos pensar en el proceso psicoanalítico como si fuese distinto, conceptualmente, de procesos que ocurren en el resto del mundo. Thomä y Kaechele (1985) sugirieron que la palabra "proceso" en contextos psicoanaliticos significa exactamente lo que significa en todos contextos: como se llega de punto A a punto B. Es verdad en el ejercicio clínico y en investigaciones formales. Desgraciadamente, me parece que en muchos trabajos psicoanaliticos la palabra "proceso" adquiere un significado místico como si la palabra contuviese la esencia secreta de psicoanálisis, que uno tiene o no tiene. (Vea, también, Compton, 1988, El proceso psicoanalítico.) ¿Dónde estamos en esta presentación? Yo dicho que en el psicoanálisis usamos extensivamente uno de los planteamientos de la ciencia y descuidamos del otro. Ahora, en esta discusión, vamos en la dirección opuesta: hay tendencias también que van hacia el uso exclusivo del contexto de justificación, especialmente en nuestras disciplinas de origen. En Los Estados Unidos, por lo menos, mientras que el psicoanálisis se ha ido hacia direcciones posmodernismo, la psiquiatría y la psicología se han ido por distintos senderos. El mote de psiquiatría, como el de la profesión medica en general, es "Medicina basada en evidencia" — "Evidence Based Medicine". Esta evolución ha ocurrido dentro del contexto del nacimiento de"managed care" (cuidados gerenciados) y una tendencia consecuente hacia la hiperespecialización. Cada medico parece tener un conjunto de preguntas que forman algoritmos para decidir si el paciente tiene o no síntomas que caben dentro de su especialización. Si éstas resultan en una confirmación, se aplica otro algoritmo para determinar el tratamiento especifico. Este mote parece bien conceptualizado— Que el tratamiento de uno se decida basand ose en evidencia científica y de acuerdo con algoritmos establecidos de tratamiento suena bien. Pero hay aspectos de los orígenes y sus resultados que no son buenos, especialmente en psiquiatría. En este esquema, evidencia significa solo los resultados de investigaciones formales. Experiencia clínica tiene poco valor fuera del algoritmo. Investigaciones formales, sin embargo, son muy caras. Las grandes corporaciones farmacéuticas son casi los únicos que pueden proveer los fondos para tales investigaciones. En psiquiatría el resultado ha sido muy desafortunado. Para producir evidencia, el primer paso es crear entidades diagnósticas que tiene la cualidad de confiabilidad. Parece que para mantener a la psiquiatría como un campo, diagnosis (formales) eran una primera consideración. Esta ambición ocasionó el concentrado más y más en el presente inmediato y en síntomas reportados por el paciente. La historia, el desarrollo, y la interacción con el médico solo producían confusión y menos formalidad. Una vez que se alcanzo mas formalidad diagnostica, se facilitaron los estudios de tratamientos de drogas de condiciones psiquiátricas. Como el sistema de DSM.x evolucionó, los tratamientos de drogas para condiciones psiquiatrías se trataban mucho extensivamente. . Parecería que otros tratamientos— fundamentado in el hablar— también pudieran estudiarse. Sin embargo, surgieron dos tipos de problemas. Primero, las grandes corporaciones farmacéuticas son casi las únicas que pueden respaldar investigaciones que resultan en productos que pueden producir evidencia en el sentido científico estricto. Los fondos para el estudio de tratamientos fundamentado en hablar se volvieron casi imposibles de conseguir. Segundo, el sistema diagnostico, fundamentado principalmente en los síntomas, efectivamente excluyo el psicoanálisis, aun más que otros tipos de tratamientos de hablar pero más breves. Los psicoanalistas, que nunca se interesaron mucho por los estudios formales, se apartaron cada vez mas del énfasis en la diagnosis y de los estudios formales fundamentado en ella. Los cambios en el campo de la psicología clínica comenzaron antes que en la psiquiatría con al ascenso del behaviorismo. El tratamiento behavioral es, en cierto sentido, una forma fundamentado en el hablar, aunque en los Estados Unidos la frase que lo encapsula es "psychosocial intervention." Los estudios de tratamiento behavioral eran y son más fáciles y baratos. Se acumuló una cantidad significante de lo que DSM podía considerar com "evidencia". Sin embargo, a la psicología behaviorista le faltaba el dinero proporcionado para las drogas farmacéuticas y como consecuencia, nunca alcanzó la popularidad de "Prozac" y sus amigos. Mientras que el psicoanálisis en Latinoamérica crecía— concretamente en cuanto a la cantidad de analistas y revistas profesionales y también en su riqueza conceptual— en los Estados Unidos ye en Europa estos acontecimientos aplastaron psicoanálisis. La profesión declino por dos o tres décadas. Más reciente las cosas han cambiado. El psicoanálisis in EE.UU. está en el ascenso otra vez. Parece haber varias razones para este cambio. Primero, los consumidores están expresado cada vez más su descontento con cuidado gerenciados y se están retirando de los HMOs, PPOs, y otros tipos de organismos de cuidado gerenciados, buscando en su lugar tratamiento privado al que ellos mismos tendrían que contribuir financialmente. Parece que el sistema de salud en EE.UU. es cada vez más controlado por el consumidor en vez de por los médicos o los organismos de cuidados gerenciados. Segundo, hay una rebelión creciente entre los alumnos de psiquiatría y piscología. A pesar de que la psicopharmacología y la terapia behaviorista han proveído carreras interesantes para investigadores, no han dado buenos resultados en las vidas profesionales de los que están en ejercicio clínico. Tanto los que practican la psiquiatría como los que practican la psicología se sienten a menudo que no saben como hablar con los pacientes— y muchos pacientes querer hablar. Los alumnos se dan cuenta de este mismo problema y piden más entrenamiento en psicología dinámica durante los anos el posgrado. Tanto los alumnos como los facultativos reconocen que hace falta la capacidad para entender a la gente y no sólo a sus síntomas. El interés en psicoanálisis, en EE.UU. Generalmente sigue el interés en la psicología dinámica, por lo menos en este momento. Tercero, parcialmente como resultado de investigaciones de DSM y los cambios concomitantes, el interés en lo que se llama neurociencias ha aumentado notablemente. Estudios fundamentados en varias técnicas de "brain imaging" son comunes en las revistas profesionales de psiquiatría. Sorprende, tal vez, descubrir que muchas de estas investigaciones estudian el de circuitas integradas y sistemas en el cerebro y dan menos importancia a los centros cerebrales por aislado. Los conceptos que se han desarollado por anos en psicoanálisis y en ciertos campos de psicología— como la teoría de apego— ya empiezan a tener sentido para los investigadores en las neurociencias, quienes a su vez dan crédito a trabajo psicoanalítico. Sub-resumen. Déjenme que les oriente otra vez sobre donde estamos en esta presentación. Primero hable sobre la multiplicación de maneras de pensar y la influencia de tendencias posmodernistas que desorganizan nuestra profesión, el psicoanálisis, y que no pulsionan lejos de los planteamientos científicos tradicionales, especialmente en el contexto de justificación. Después presenté unas ideas sobre cambios socioeconómicos en el sistema de salud en los EE.UU., por lo menos, que en efecto han organizado de más nuestra profesión— es decir, hablando generalmente, la salud mental— y enfatizando de más un aspecto, la formalidad, en el contexto de justificación como el aspecto principal del trabajo científico. Terminé esta parte del trabajo con unos comentarios sobre como unas de estas tendencias determinadas socioeconómicamente ahora van al revés. Ahora quedan dos pasos para completar la discusión y llegar al punto recerles de unas conclusiones. Cuando me di cuenta de que tener una conferencia con el tema psicoanálisis y posmodernismo significaba que yo tenia que recerles algo que tuviera que ver con el posmodernismo, mu puse algo inquieto. Normalmente, fuera de los EE.UU., he intentado tratar temas que son más o menos universales en cuanto a su interés, sin involucrar diferencias y contrastes culturales. Después me di cuenta de que una comprensión más profunda de esas diferencias podría ser el aspecto más interesante, no solo para colegas en Mexico sino también para mí. En otro trabajo (Compton, 1997) tracé, especulativamente, las fuerzas y los eventos en la sociedad estadounidense que parecían haber tenido algo que ver con los cambios en la teoría y técnica psicoanalítica y, mas que nada, con la popularidad del enfoque posmoderno en psicoanálisis. Los sesentas y la repugnancia hacia la autoridad. Mientras que las verdades basadas en autoridad continuaron proliferandose en el psicoanálisis, las grandes tendencias en la sociedad occidental parecían, por lo menos, tener una naturaleza opuesta: una creciente oposición hacia todo tipo de autoridad, extraZamente acompaZada por una presión creciente para algo más místico en la vida. La palabra usual es "espiritual". Tal vez un punto en estos procesos que se podría ubicar con suficiente certitud es la llegada de un anticonceptivo conveniente y efectivo. Est quiere decir, un anticonceptivo oral. Se aprobó el primer anticonceptivo oral para use en los EE.UU. En el ano 1959. "Desde que aparecieran en 1960, han influido en las vidas de millones de individuos y han tenido un impacto revolucionario en la sociedad global" (Williams and Stancel, 1996, p.341). Como farmacólogos, los autores seZalados no ofrecen nada en cuanto como o de que maneras las vidas de millones se han visto afectadas. Por lo menos podemos especular que los anticonceptivos efectivos produjeron un cambio en las necesidades de mujeres. La maternidad se podía controlar mas racionalmente, por lo menos en países desarrollados. El hombre proveedor, protector y autorizado era menos necesario que antes, y se cuestiono su rol de autoridad en la familia. La inhibición de la expresión sexual femenina (el fin explicito de la mutilación genital en mujeres) se obvio en las culturas prosperas y desarrolladas. Parecería difícil, dad la conjunción temporal, decir que el adviento de un anticonceptivo efectivo no tuvo nada que ver con la "revolución sexual" y el nacimiento del feminismo moderno radical en las siguientes décadas. El libro de Betty Friedan, The Feminine Mystique, apareció in 1963. La organización nacional de mujeres (NOW) se fundo en 1966. Lo que más interesa, sin embargo, del movimiento feminista moderno, para el contexto actual, es un fuerte elemento de una búsqueda de libertad de los limites sociales tradicionales que se identificaron, por supuesto, con la autoridad (Bouchier, 1983) y, en particular, con la autoridad masculina. Otros eventos sociales y políticos contribuyeron de una manera significativa a la reacción pujante contra la autoridad tradicional. El movimiento para los derechos civiles se ve por algunos como el trasfondo o el entrenamiento para el movimiento feminista. El rechazo gradual y progresivo a la persecución de los homosexuales se relaciona con el aumento de los derechos de las mujeres y del movimiento general para los derechos civiles. El escándalo muy difundido sobre la guerra en Vietnam fomento el nacimiento de varios movimientos políticos entre la juventud. El movimiento ecologista, el comienzo del cual se puede fechar, tal vez, con la publicación de Slient Spring de Rachel Carson (1962) y The Greening of America de Charles Reich (1970), se ha orientado a ponerle límites al poder y autoridad tradicional de las grandes empresas. (Igual, parece, que las manifestaciones actuales contra la globalización.) La politización de la educación en los sesenta ha tenido efectos grandes y continuados: Considere programas donde los estudiantes deciden sobre su misma currículum. La autoridad de las facultades se modifica. Que la música "rock", con su expresión desembarazada de agresión y sexualidad, llegue a ser nuestra forma dominate de la música en la misma década parece apenas coincidente. Aunque estas tendencias han continuado, debemos reconocer otero resultado de la década de los sesenta. En la política estadounidense, surgieron mayorías sumamente conservadoras, dándonos una serie de presidentes y congresos conservadores y convirtiendo a la palabra "liberal" en palabrota. La necesidad para la autoridad parece haberse reafirmado, por lo menos de esta forma. Exceptuando a Clinton, toad una serie de presidentes estadounidenses han sido sumamente conservadores. Desde los EE.UU. parece, por lo menos, que algo distinto ocurre ahora en Mexico. La rebelión contra ciencia El rechazo a la autoridad, como se entiende tradicionalmente, no se limita a las autoridades religiosas, políticas, empresariales y profesionales, sino que se extiende a la ciencia entendida como autoridad. El uso de "como se entiende tradicionalmente" anticipa el argumento que los seres humanos necesitamos y creamos la autoridad, religiosa entre otras, es decir que una vez más tenemos un aparente desafío a la autoridad que conduce a otro tipo de autoridad. El disgusto hacia la autoridad en los sesenta y setenta también apareció como una rebelión contra las ciencias, la lógica, y hasta la realidad, de distintas maneras: el interés in religiones orientales, el uso de drogas alucinógena, un aumento en el interés in la "medicina alternativa" (otra vez, sobre todo oriental en sus orígenes). Se manifiesta en esta década en la búsqueda de "espiritualismo" en la vida cotidiana, aun cuando las religiones organizadas y tradicionales zozobran, evidenciado en las estadísticas de participación de varias iglesias. Otra explicación para esta tendencia anti-ciencia es la desilusión con la ciencia, seZalado por Grünbaum (1993, Chap. 7), que se manifiesta como una rebelión contra el realismo. Le ciencia es desalentadora. Sobre este asunto Freud (1927) dio lo siguiente. Sé cuan difícil es evitar ilusiones; tal vez las esperanzas a las que he confesado para la ciencia también tengan una naturaleza ilusoria. Pero me aferro a una distinción. Aparte del hecho de que no se impone ninguna sanción por no, mis ilusiones no son, como las religiosas, incapaces de admitir correcciones (p.53).... Pero sería una ilusión suponer que lo que la ciencia no nos puede proporcionar lo podemos encontrar en otro lugar" (p. 56). La ciencia, desde esta perspectiva, necesariamente implica una búsqueda de motivos iniciantes por medio de consecuencias discernibles que se pueden documentar come evidencia. Es lo opuesto de aceptar como basado en hechos lo que se deriva de la religión u otras autoridades. Los síntomas y las teorías Las culturas, si es que podemos detener esa idea en el tiempo por el momento, proveen o aumentar ciertos canales de expresión y inhibir o intentan prevenir otros canales. Distintas culturas pueden cribirse en términos de diferencias en canales de expresión realizados o inhibidos (E.g., Erikson, Roheim, Stoller). Esta idea puede aplicarse fácilmente a una variedad de formas de expresión humana. Es, por ejemplo, otra manera de ver lo que acabo de presentar en términos socioeconómicos. Los síntomas, en el sentido de la salud mental, dependen de influencias culturales. Dos ejemplos: primero, estudios de agorafobia en los EE.UU. provinieron primero de clínicas en Maine, uno de nuestros estados más fríos. Gran cantidad de la literatura sobre agorafobia sigue venir del norte de Europa, especialmente de Escandinavia. Por otro lado, la agorafobia parece no existir en grupos sociales que viven en las selvas tropicales (Compton, 199 ). Segundo, la histeria era, aparentemente, una enfermedad común en Europa durante la segunda mitad del siglo diecinueve. A mediados del siglo veinte, en el este de los EE.UU., casos que podían diagnosticar como histeria clásica era muy escasa, excepto en Nueva York Ciudad entre mujeres inmigrantes recién llegadas de áreas rurales en Puerto Rico. Para entonces la anorexia y la bulimia se volvían condiciones comunes entre jóvenes mujeres educadas de la clase alta, justamente el grupo mas notablemente afectado por la histeria cincuenta anos atrás. Desde esta perspectiva, el efecto en las teorías y en el ejercicio clínico, también presentado arriba desde el punto de vista socioeconómico, se puede ver como proveniente de influencias culturales, tal vez del posmodernismo, o tal vez de las mismas fuerzas que causaron el posmodernismo. Uno puede ver algo desde muchas perspectivas, o puede ver muchas cosas desde una perspectiva. Pero para ver, tiene que haber algo que uno vea— o sólo se está mirando hacia la nada, si de hecho "uno" existe, sé el "ver" es una función de cuya naturaleza podemos estar de acuerdo concreta y metafóricamente, y si "la nada" no es un lugar demasiado especifico. En estos anos han habido voces, y no pocas, que dicen que el psicoanálisis no es una forma de tratamiento y que seguramente los psicoanalistas no deben emplear ese descaro autoritario implicad en hacer diagnosis. Si no: ¿tratamiento para que? Si el psicoanálisis no es una forma de tratamiento, ¿qué es? En el pasado, mi mejor respuesta a esta pregunta fue: algo como el ejercicio (exercise) o la educación— bueno para todos y cuanto más, mejor, dentro de algunos límites prácticos. Ahora creo tener una mejor respuesta: el psicoanálisis que no es una forma de tratamiento no tiene ningún objetivo discernible o documentable; es una forma de arte, en el sentido de quien hace un estilo, una forma posmoderna y teatral ("campy") del misticismo, que nos proporciona un fe en un estado-futuro-en el suelo (hereafter-on-earth) que es de alguna manera mejor. Creo que tememos los resultados fantasiados de la constante aplicación del método científico a los fenómenos de la mente humana. Nos alivia de esta ansiedad, provisionalmente, el posmodernismo, una reacción a la aridez de la tecnología, en áreas académicas un espiritualismo filosófico-académico que ha encontrado un lugar en el psicoanálisis por las tendencias místico-autoritarias que siempre hemos sustituidas por la ciencia. La solución a esto es la investigación del proceso dentro del contexto de la investigación del resultado. El uno no tiene sentido sin el otro. Es común observar que Freud fue influenciado por la cultura de Europa a fines del siglo diecinueve, especialmente la cultura científica. Es mucho más difícil hacer la misma observación sobre nosotros mismos y discernir qué influye en nosotros, y cómo. Yo sí pienso que como psicoanalistas tenemos un modo de acceso especial y sumamente valioso para escudriZar esa pregunta más difícil. Pero es esencial, si vamos a hacer, mantener el valor fundamental psicoanalítico de auto-examen. Espero que las experiencias en Guadalajara me informen sobre los varios aspectos distintos de estas situaciones en Mexico. Muchas gracias. Allan Compton Los Angeles Center for Psychoanalytic Research 1081 Moraga Drive Los Angeles, CA 90049 October 25, 2001
REFERENCES Sokol A.D. Transgressing the boundaries: Towards a transformative hermeneutics of quantum gravity. Social Text, 1996. |